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Entre los 45 y 55 años, las mujeres atravesamos por un cambio importante, pues nuestro organismo empieza a producir menos hormonas sexuales femeninas. El 85% de las mujeres afirman que su calidad de vida se ha visto afectada por los síntomas de esta etapa.

Y un 75% de las mujeres solemos aumentar su peso corporal entre 5 y 10 kilos más, o lo que es lo mismo: dos tallas más de ropa, es decir entre 5 y 10 kilos más de peso, pero eso no es todo, si no que acumulamos grasa y perdemos masa muscula. A todo esto hemos de sumar los cambios que se producen por la disminución de hormonas, cambios físicos, emocionales, psicológicos…

Para empezar por un lado, se produce un desorden endocrino que favorece que perdamos masa muscular, al tiempo que aumentan los adipocitos grasos tanto en número como en tamaño, también nuestro metabolismo basal se ralentiza, es decir que gastamos la cantidad de energía mínima que necesitamos para vivir, nuestro organismo utiliza menos grasa de la que tenemos almacenada como fuente de energía. Estos desordenes nos llevan a un estado nervioso y de ansiedad incluso se puede llegar a la depresión, que puede llevarnos a desórdenes alimenticios.

¿Qué podemos hacer para minimizar los efectos de estos cambios?

Lo primero es tener una actitud positiva, y enfrentarnos a esta etapa de nuestra vida con una sonrisa, pero con determinación. Lo primero de todo es ir a nuestro médico, que valorara si necesitamos una terapia hormonal sustitutoria. Si fuese necesario consultaríamos con un nutricionista que nos ayude a cambiar nuestra alimentación por otra más apropiada, orientada a minimizar los cambios que estamos experimentando.

Intentaremos hacer algún tipo de ejercicio aeróbico, dos o tres veces por semana. En este punto la hidratación cobra mayor importancia. No olvidaremos los ocho vasos de agua al día. ¡Ah chicas! Una copa de vino al día nos ayuda a disminuir el riesgo de tener depresión, ayudándonos a mantener una buena salud mental.

Recomendaciones:

  • Seguir una dieta saludable
  • Hacer ejercicio aeróbico regularmente
  • Controlar el peso corporal.
  • Participar en actividades que nos motiven mentalmente
  • Que nuestro medico nos realice chequeos regulares de detección del cáncer.

El tratamiento hormonal nos puede ayudar a controlar los sofocos y otros síntomas típicos de esta etapa, y así prevenir enfermedades coronarias.

Categorynutrición, salud

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