ampollas_corredores
Las ampollas son un mal común dentro del mundo deportivo. Todos aquellos que hemos corrido grandes distancias las hemos sufrido en mayor o menor medida. Incluso a veces simplemente el hecho de cambiar de calzado las han producido y todos tenemos nuestros trucos para lidiar con estás “compañeras” de entrenamiento.
Si son de pequeño tamaño no suelen dar problemas e incluso nos permiten seguir entrenando pero, cuando empiezan a tener un tamaño considerable o según la zona que afecte, la cosa puede cambiar.
Por regla general, si la musculatura del pie no está adaptada a correr sin amortiguación y sujeción, te impide seguir corriendo. Pero si esta musculatura está preparada para soportar la carga que le imponemos y es la piel la que todavía no está curtida aparecen nuestras compañeras de viaje. Las ampollas tienen la función de ayudar a la reparación del daño producido a la piel pero puede alejarnos de la práctica deportiva por un periodo demasiado largo.
Hoy vamos a exponer diferentes opciones de tratamiento:


Aguja

Esta es la más conocida y recurrida. Consiste en pasar por una llama y luego alcohol una aguja. Pinchar la ampolla en la base, drenar se contenido para conservar la piel y aplicar medidas desinfectantes. Luego aplicar una tirita especial o vendaje, he ir revisando y curando.

Me ha dado resultado en pequeñas ampollas, y sobre todo las de los dedos. Siempre que no estuvieran en contacto directo con el suelo.
Pros: Sencilla y rápida.
Contras: Es posible que se nos caiga la piel y tengamos que empezar casi desde cero, que tengamos que volver a pinchar para drenar en contenido que se haya vuelto a acumular.
También que el agujero creado por la aguja sea demasiado pequeño y que tengamos que “dilatarlo” moviendo la aguja, lo que aumenta riesgo de infección de la herida y que la capa de piel que quede acabe cayéndose. El hecho de estar “tapada” nos dé una falsa sensación de protección.


Punción Aspirativa

Viene a ser como la anterior, pero para vaciar la ampolla utilizamos una jeringuilla. No la he probado (de manera exclusiva), pero debe de dejar la piel más integra. Debe pincharse lo más cerca al borde de la piel integra.

Pros: Más limpio y estéril que la 1a.
Contras: Se necesita un poco de habilidad, pero encuentro las mismas contras que la anterior, a excepción de tener que dilatar el agujero para extraer todo el líquido. Además, podemos propiciar un ambiente idílico para la proliferación de bacterias.


Aguja e hilo

Consiste en añadir un hilo a la aguja. Seguir el mismo procedimiento que en el primer método pero atravesando toda la ampolla, dejando hilo por fuera de la salida y la entrada de los orificios. Ponemos un vendaje encima y dejamos que vaya drenando.

Pros: Que se va drenando el líquido y evitar una posible reaparición.
Contras: No dejamos de tener un cuerpo no estéril dentro de un compartimiento más o menos cerrado, con lo que se corre el riesgo de infección. Además de las de primera (a excepción de la dilatación).


Punción Aspirativa + inyección de sustancia desinfectante

Consiste en añadir un hilo a la aguja. Seguir el mismo procedimiento que en el primer método pero atravesando toda la ampolla, dejando hilo por fuera de la salida y la entrada de los orificios. Ponemos un vendaje encima y dejamos que vaya drenando.
La técnica consiste en aspirar el contenido de la ampolla (zona previamente desinfectada) con una jeringuilla en la base de la ampolla para luego “inyectar” unas gotas de violeta de genciana con otra jeringa. La violeta de genciana se caracteriza por su acción desinfectante, germicida y su gran poder de curtido de la piel, para evitar posibles reacciones adversas se aplica en una solución acuosa. Inmediatamente se hace una ligera presión con una gasa estéril para repartir la violeta de genciana por toda la base de la ampolla y se protege la herida con un pequeño apósito hidrocolóide para proteger la zona y evitar que la piel se rompa prematuramente. A las 24 horas se observa si la ampolla se ha vuelto a llenar de líquido, si esto ocurriera se repetiría el proceso. Si a las 72 horas no se descapsula (se cae la piel) espontáneamente la ampolla se debería acudir al médico para que lo hiciera para no lesionar/ irritar más el tejido subyacente, que estará más endurecido debido la violeta de genciana.

Pros: Aplicación de producto germicida y vuelta rápida a la práctica deportiva.
Contras: Proceso laborioso. Riesgo de inyectar demasiada violeta de genciana (hay que poner poco). En el periodo en que se conserva la piel puede darnos la impresión de que a está todo bien y hacer demasiado. Que la violeta de genciana haga como de “pegamento” y no se caiga la piel afectada. Es importante retirar la piel si no se ha caído a las 72h (aunque es aconsejable que eso lo haga personal sanitario cualificado).


“Poda”

Poda es una nomenclatura propia y para nada concuerda con la técnica.

La información de esta parte se extrae del artículo de J. A. Gutiérrez Sevilla, Francisco Martín Rodríguez, Rocío Maderna Dallasta de la Revista ROL de enfermería, ISSN 0210-5020, Vol. 30, Nº. 1, 2007, págs. 32-36
“En este artículo se recoge la práctica de tratamiento de ampollas por fricción en los pies de peregrinos del Camino de Santiago. Los sujetos de estudio son peregrinos, compañeros de viaje de los autores. Como principales características diferenciales del método propuesto se destacan el desbridamiento precoz de la piel de la ampolla, la utilización de una cura húmeda con nitrofurazona y la fijación con un vendaje. Siguiendo este método se atendieron 16 lesiones, realizándose un total de 112 curas, registrando una evolución favorable en seis días y sin diferencias significativas en la mejoría de la lesión.”
Este artículo podéis conseguirlo por internet y encontrar un manual paso a paso (con fotos) de cómo realizar las curas. Os lo recomiendo.
Pros: Creo que todos. A mí personalmente es la que más me gusta y la que más mejoras reporta. Si llevamos un mini botiquín podemos hacer la cura en el mismo lugar y no tener que sufrir con un caminar de “chiquito” hasta llegar a casa sufriendo a cada paso.
Contras: Laboriosa, que puede limitarnos los entrenos (aunque esto creo que es más un pro que una contra).

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Categorydeporte, salud

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